lunes, 1 de junio de 2015

EL PERFIL DEL DOCENTE TUTOR

EL PERFIL DEL DOCENTE TUTOR

El docente que desarrolle esta función debería, según M. Müller (2001):

• "Interesarse por los seres humanos y por atender sus problemáticas.

• Reconocer y respetar a cada ser humano como único y distinto.

• Recibir y contener empáticamente las problemáticas individuales, grupales institucionales.

• Mantener una distancia óptima respecto a las problemáticas atendidas, sin
involucrarse personalmente en las mismas y sin escudarse en una lejanía
defensiva.

• Aceptar el conflicto individual, grupal e institucional como aspectos
integrantes del aprendizaje.

• Conocer los propios límites y solicitar ayuda para afrontar situaciones difíciles,
tanto en lo personal como en lo estrictamente profesional.

• Proseguir en forma continua la propia formación profesional."



A lo que nosotros agregamos:

• Abrirse al diálogo.

• Escuchar y hacerse escuchar.

• Insertarse, como una figura central, en la dinámica de un centro educativo.

• Saber trabajar en equipo, reconociendo que uno no lo puede saber todo, y que un
tercero va a aportar una mirada diferente a lo que para uno ya no tiene otra
alternativa.

• Tener una mirada de conjunto sobre las distintas realidades que analizará y, con
esa mirada, poder intervenir de manera integral y orgánica.

• Generar simpatía entre sus alumnos sin abandonar sus funciones de educador.

• Ser discreto y saber manejar la información que recibe con el fin único de ayudar
y promover a sus alumnos.

• Adherir a los valores y principios que el colegio propone sin confundir, en su
mensaje, los criterios personales.


EL ROL DEL DOCENTE TUTOR

EL ROL DEL DOCENTE TUTOR

En estas últimas décadas, se ha visto cómo surge en nuestros ambientes educativos escolares la figura del docente tutor, esto es, un educador que se mantiene cerca de los alumnos en sus procesos cotidianos de enseñanza aprendizaje, interviniendo también en otras áreas que no son indiferentes en la vida de la persona en dicha situación, como puede ser la contención afectiva en determinados casos, la detección de problemas en la dimensión relacional de los miembros del grupo, el señalar posibles direcciones en un proceso de orientación vocacional, sin descuidar el indispensable testimonio en orden a la formación en los valores, etc.

La función tutorial entraña una relación individualizada con el alumno. Pretende integrar la experiencia escolar con la extraescolar. 

El tutor es el nexo de coordinación entre la escuela y la familia, que supone un proceso de individualización y personalización del proceso de enseñanza aprendizaje.



Tutoría es, según Arnaiz e Isus (1995), "la capacidad que tiene todo docente de ponerse al lado del alumno, de sufrir con él los procesos de alumbramiento conceptual, de ayudarle a resolver sus problemas personales, de aprendizaje, de autonomía-dependencia, de relación [...]. Y en esta tarea nadie puede quedar excluido. [...] Todos estamos invitados a mantener el diálogo como la fórmula más eficaz de la relación de ayuda. La tutorización, es pues, un proceso de acompañamiento en el aprendizaje vital".

La cita previa habla de alumbramiento, que es una metáfora de dar a luz, hacer nacer. En este sentido, los docentes, en la tutoría, están ejerciendo el oficio de parteros de los aprendizajes y de los crecimientos de sus alumnos.

El nuevo proyecto educativo no puede desatender la orientación como parte importante de la labor escolar, preguntándose sobre la función orientadora y tutorial de los docentes y brindando medios para su formación actualizada en este sentido.

La orientación educativa y tutorial rescata una concepción constructivista del conocimiento y del proyecto vital de los estudiantes, tomando el dicho: "La inteligencia no es como un recipiente que se llena, sino como una antorcha que arde."

El lugar docente ya no se sostiene como el lugar central del saber, sino como el del coordinador del grupo y de sus experiencias de aprendizaje interdisciplinario, abierto a la comunidad. Para Serafín Sánchez (AA.W., 1996), crear la figura del tutor es un modo de institucionalizar una parte de la acción educativa orientadora. Desde la tutoría, el profesor o maestro puede orientar al alumno o al grupo con intervenciones que realice, más allá de su específica actividad docente.